martes, 25 de junio de 2013

LA CIGÜEÑA


Buenos días,
señora mía!
Anoche la vi llegar
y esta mañana no la quise despertar.
Le he preparado el desayuno:
jugosas bellotas y un vaso de zumo.

¡Qué educada, galante y cortés
la gente de esta tierra es!
De su hospitalidad
yo no quisiera abusar.

¡Oh, querida, por favor!
¡Atenderla es un honor!
Mucho más, un auténtico placer.
¿De dónde viene usted?

De Europa Central.

¿Huye de algo?

Escapo del frío, me sienta fatal.

¿A dónde va?

Al África Septentrional.
Cansada estaba de mi largo viaje
cuando descubrí esta tierra
de inimaginables paisajes,
donde ríos, valles, sierras
y hasta dehesas...
esconden cientos de sensaciones perdidas.
¿Con qué nombre es conocida?

EXTREMADURA

¡Se ve tan hermosa desde las alturas!

¿Por qué no se queda aquí...
... para siempre?

¿De enero a diciembre?


Aunque parezca un lugar estrafalario,
en la torre del campanario,
y con mucha paciencia,
le construiré su pesada residencia.

Seguro que sería un hogar
cálido y confortable
desde donde poder admirar
esta región adorable.
Aún así,
tanta bondad, yo no puedo permitir.
¡Creo que molestaré!

No, si sabe usted cantar.
¿Sabe cantar?

¡Sé crotorar!

¿Y cómo se dice, te quiero
en crotorés?

CRO – CRO – CROCRÓ – CRO.

Juan Ángel Parejo Sosa

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