lunes, 28 de mayo de 2012

CERO CERAPIO


Cero Cerapio como la rueda de un camión.
-¿Tiene tornillos? –pregunta la niña que llora desconsoladamente-. ¡Buuaaaa! ¡Buuaaaa!
         Si el cero no tiene tornillos a su papá se le saldrá la rueda del camión y tendrá un accidente.

         Pues entonces… Cero Cerapio como el volante de un largíiiiiiiiiiiiiiisimo camión, cargado de… cargado de… ¡millones de besos!
-¡Todos para mí! ¡Todos para mi! –grita la niña con alegría.
 Texto: Juan Ángel Parejo Sosa
Dibujo: Juan Ángel Parejo Hernández

martes, 15 de mayo de 2012

EL CASTILLO DE ARENA

Un gran castillo de arena  
en la orillita del mar
con sus murallas y almenas
me regaló un calamar.

En él mis sueños dorados
quedaron bien custodiados
durmiendo plácidamente
hasta el verano siguiente.
  
Pero entonces, llegó una ola
y... cogiéndome a traición
el castillo y su torreón
guardó en  una caracola.

Muy pronto tendré la edad
para navegar yo sola,
y no sentiré piedad
con las timadoras olas.

¿Está tan triste el mar
que necesita robar
millones de sueños,
sean  grandes o pequeños?

Todos los míos le regalo,
los buenos y hasta los malos
pero el castillo de arena
regalo de un calamar
le obligaré a vomitar.

                   Palabrita de sirena.

lunes, 14 de mayo de 2012

LA AVISPA



L
a avispa se estaba divirtiendo muchísimo a costa de los demás. Gracias a ella, las narices de Don Julián, el jardinero del parque, crecieron considerablemente en cuestión de segundos. También y en una proporción semejante, lo hizo la oreja izquierda de Doña Paulina. Tal vez sea por el excesivo calor que venimos soportando desde  hace días (¡yo no lo sé!), pero lo cierto es que la avispa estaba resultando demasiado molesta e insoportable.
                ¡De pronto!... Me di cuenta que el pequeño insecto fijaba su atención en un nuevo objetivo: Un enorme globo rosa en forma de corazón que un papá acababa de comprarle a su querida niñita. Hasta él fue volando a toda velocidad con su afilado aguijón preparado.
                Yo me tapé las orejas y conté, pues estaba seguro que en pocos segundos oiría una enorme explosión:
-¡Cuatro, tres, dos, uno… ¡ ¡PLAAAMMM!
-¿Eh, qué ha pasado? ¡Algo ha fallado! ¡Querrás decir BLUUUMMM! Como hacen todos los globos cuando accidentalmente explotan.
-¡No, no… PLAAAMMM! ¡Y bien fuerte! Que así sonó el enorme tortazo a dos manos que  le soltaron a la avispa. ¿O es que acaso alguien puede creerse que el papá iba a dejar que un diminuto insecto estallase, así por las buenas, el globito de su pequeña?

¡PLAAMMM… (por las narices de Don Julián), PLAAAMMM… (por la oreja izquierda de Doña Paulina) y REQUETEPLAAAAAMMMMM (por el globo en forma de corazón que a punto estuvo de hacer estallar).

martes, 8 de mayo de 2012

DON AMADOR


Don Amador
de peces raros es pescador.
Todas las mañanas bien temprano
acude al río con su caña
en la mano.

Después de un día agotador
el viejo pescador
no es capaz de llevar a su casa
ni un triste blac-blaks.